¿Quién dice que se necesita un hogar para aprovechar la tecnología?
Leemos en The Wall Street Journal cómo Charles Pitts, un aspirante a poeta de San Francisco, nos muestra que también los sin techo se benefician y son protagonistas del gran alcance del Internet. Tiene 37 años, vive debajo de un puente de carretera, y posee cuentas en Facebook, Myspace, y Twitter; se mantiene en contacto con sus amigos por correo electrónico; y administra su propio foro sobre asuntos de los sin techo. Hace un mes, consultó la Wikipedia para informarse sobre el Dalai Lama, que estaba visitando un comedor local de beneficiencia.
Como vemos, la pobreza ya no es causa suficiente para la separación tecnológica. Otros que sufren de situaciones parecidas a la de Pitts están superándolas con una fuerte combinación de orgullo, dignidad… y WiFi! Paul Weston, de 29 años, pasa mucho tiempo en una tienda de alimentación donde usa la red disponible para buscar trabajo y escribir un programa informático que espera vender en el futuro. Otro caso que encontramos en el artículo es el de Robert Livingston, de 49 años, quien acude frecuentemente a una cafetería con WiFi para subir sus fotos digitales a Flickr.
Con las distintas campañas para ofrecer ordenadores a todos los colectivos y todos los sectores de la población, (Fundación Bip Bip reutiliza cada año más de 2.000 equipos informáticos que ayudan a las ONGs y a los colectivos en riesgo de exclusión social a tener más oportunidades en la sociedad actual) y la creciente disponibilidad de acceso gratis - o al menos barato - a la red, cada vez a más gente se le presentan “oportunidades tecnológicas”. Tal y como nos cuenta el periódico americano, en Nueva York, casi 100 refugios para desamparados ya ofrecen el uso de ordenadores públicos, muchos más que en España. El director ejecutivo de la organización sin ánimo de lucro de San Francisco “Central City Hospitality House” estima que de los visitantes a su centro para inscribirse al uso gratuito de ordenadores, la mitad son sin techo.
¿Somos testigos del principio del fin de la llamada brecha digital? Nos queda mucho camino por recorrer, sin embargo, según las palabras sabias de Charles Pitts, una cosa ya es cierta: “No se necesita un televisor. No se necesita una radio. Tampoco se necesita un periódico…Pero sí se necesita Internet.”
Artículo original: http://online.wsj.com/article/SB124363359881267523.html
¡Gracias Svet por tu referencia!
Internet no hace diferencias, todos estamos incluidos en ella, es por eso que no nos pide nada, solo ser capaces de crear y comunicarse con distintas partes del mundo.
Increiblmente la tecnologia llega a cada punto de nuestra cotideaneidad por lo que no es sorprendente que tambien la gente que esta falta de cosas basicas disfrute de l tecnologia, ser porque es esta algo tambien muy basico?